El análisis
El Xiaomi E5 es el modelo que se compra cuando lo que se quiere es dejar de barrer a diario, no automatizar la limpieza entera de la casa. Sus 2.000 Pa de succión son los más bajos del comparador con diferencia —el siguiente por abajo dobla esa cifra— y se nota en alfombras y en suciedad incrustada. En suelo duro con polvo y pelo del día a día, cumple.
Lo que más lo separa del resto no es la potencia, sino la navegación. No lleva LiDAR: se orienta por giroscopio y limpia en zigzag, sin construir un mapa de la casa. Eso significa que no puedes mandarlo a una habitación concreta, no puedes dibujar zonas prohibidas y, si se queda sin batería a medias, no retoma donde lo dejó. Con 7 cm de alto y 30 de diámetro, a cambio, es el que mejor se cuela bajo los muebles bajos.
El fregado es el clásico de arrastre: un paño húmedo con un depósito pequeño de 90 ml. Quita marcas y polvo fino, no manchas pegadas. Y al no tener base, hay que vaciar el depósito de 400 ml a mano cada pocos días. Para un piso pequeño de suelo duro y presupuesto ajustado tiene sentido; para cualquier otra cosa, merece la pena subir un escalón.