El análisis
Dos ideas lo separan del resto. La primera es la base sin bolsa: el polvo va a un depósito ciclónico de 1,6 litros que se vacía a la basura y se vuelve a poner, en lugar de a una bolsa que hay que comprar cada pocos meses. Aguanta unos 48 días. Es el único robot de esta web que lo hace, y por eso tiene la nota de mantenimiento que tiene.
La segunda es PowerBoost: el robot vuelve a la base, se recarga a medias y retoma donde lo dejó, encadenando hasta 1.000 metros cuadrados de una sentada. Por una carga normal son 206 minutos aspirando y fregando; con PowerBoost activado, 369. No lo ponemos en la fila de «cobertura por carga» del comparador porque no es lo mismo que lo que miden los demás, y mezclarlo sería comparar peras con manzanas.
Ahora lo que no funciona. Con 476 opiniones se queda en 3,8 estrellas, la nota más baja de los robots que superan los 700 euros en esta web, y las quejas se repiten: mapas que se borran solos, software «muy verde» y algún caso de motor de aspiración averiado a los dos meses. Hay también cincos entusiastas de gente que lo tiene funcionando perfecto. Es un robot con ideas excelentes y una ejecución desigual, y a 799 euros eso pesa. Si lo que te atrae es no comprar bolsas nunca más, adelante; si quieres tranquilidad, hay opciones más previsibles por el mismo dinero.